Las actividades se desarrollaron en conjunto con la Municipalidad local y estuvieron dirigidas a los padres y las madres de los niños y las niñas que concurren a esas instituciones.

El Ministerio de Salud del Chubut, a través del Departamento de Bromatología de la Dirección Provincial de Salud Ambiental, realizó recientemente en los jardines maternales de la ciudad de Trelew un ciclo de charlas relacionadas con la Prevención del Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), que estuvieron dirigidas a los padres y las madres de los niños y las niñas que concurren a esas instituciones.

Las jornadas de concientización fueron impulsadas por la cartera sanitaria, que conduce Adrián Pizzi, junto a la Municipalidad de Trelew, a través de la Dirección Municipal de Bromatología.

Al respecto, el jefe del Departamento Provincial de Bromatología, Diego Saban, señaló que “en las jornadas, que estuvieron enmarcadas en las reuniones de padres al inicio del ciclo lectivo de los jardines, se habló de las características de la enfermedad y las medidas de prevención, y se concientizó sobre la importancia que tiene esta enfermedad para la población susceptible, que son los niños menores de 5 años”.

“Al mismo tiempo se entregó folletería de la temática tanto a los padres que participaron de las charlas como a los jardines participantes de la actividad”, indicó Saban.

A su vez, el referente del Ministerio de Salud comentó que “estas jornadas continuarán a lo largo del mes de marzo, en los jardines y las escuelas de primer ciclo”.

Síndrome Urémico Hemolítico

El Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es una enfermedad que afecta especialmente a niños y niñas entre los 6 meses y los 4 años, aunque puede ocurrir en todas las edades de la vida, y que se caracteriza por presentar, entre otros rasgos, anemia, disminución de las plaquetas y alteración del funcionamiento de los riñones. Esta enfermedad es producida generalmente por una bacteria llamada Escherichia coli, que libera toxinas que pueden originar un gran daño en varios órganos del cuerpo.

Esta bacteria ingresa al organismo por la ingesta de carne (especialmente mal cocida), o por otros alimentos que hayan estado en contacto con la materia fecal de la vaca, como leche no pasteurizada, verduras y frutas mal lavadas, aguas contaminadas, etc. Estos alimentos a simple vista pueden aparentar estar en buen estado. Es importante tener el cuidado de saber de dónde provienen, cómo han sido conservados y procesados, observar la higiene, el cumplimiento de la cadena de frío y el grado de cocción.

Medidas de Prevención

Las medidas básicas de higiene que es aconsejable que la población adopte para prevenir las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETAs), dentro de las cuales se encuentra el SUH, son: lavarse las manos con agua y jabón antes de comer o preparar alimentos, después de ir al baño y luego de cambiar pañales y manipular alimentos crudos; limpiar y desinfectar las áreas donde se preparan los alimentos; lavar cuidadosamente frutas y verduras; proteger la comida de los insectos, tapándola; y separar siempre los alimentos crudos de los cocidos (especialmente carnes y pescados).

Otros consejos que se dan habitualmente son: guardar los alimentos en recipientes limpios y tapados; utilizar diferentes tablas y cuchillos para preparar alimentos crudos y cocidos; cocinar las carnes, el pollo, los huevos y el pescado hasta que estén bien cocidos; en el caso de la carne (vaca, cerdo y pollo), cocinarla hasta que la parte interior no se vea rosada; y recalentar la comida hasta que esté bien caliente o hirviendo (por lo menos durante 5 minutos).

También se sugiere que la población tenga especial cuidado con la cocción de la carne, ya que generalmente se cocina bien sólo la parte superficial y la bacteria del SUH no se destruye si no llega la temperatura adecuada al interior; y que los niños menores de cinco años no ingieran “comidas rápidas”.

En aquellos lugares donde no hay agua potable, se aconseja hervirla por 5 minutos o ponerle cloro (2 gotas de lavandina por cada litro de agua).

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